viernes, 8 de enero de 2010

En busca de la democracia real

En el Siglo XXI, muchos pueblos están buscando una democracia real para poder subsistir en este agitado mundo. Incluso países tan poderosos como Estados Unidos o Japón están muy lejos de la verdadera democracia. Un obstáculo para que esto sea posible son los deseos de las llamadas "minorías", por lo tanto, hoy en día democracia significa la decisión de la mayoría. Si ésta corresponde a 99% de la población, todavía con cierta renuencia, es admisible; pero si sólo representa al 51%, ¿ignorar a 49% de opositores es democracia? En tal caso, se puede ver que aún no tenemos el sistema adecuado.

Para todos los pueblos, democratización significa "ciudadanización", es decir, que cada individuo debe tener conciencia de sus derechos como ser humano. Es el reconocimiento de que el individuo es una existencia mucho más valiosa que el Estado o la patria. Finalmente, después del fracaso del las políticas marxistas-comunistas aún queda una pregunta muy importante: no hay que cambiar el sistema económico capitalista que está aumentando la brecha entre ricos y pobre y que es demasiado competitivo y despilfarrador? Quizás las personas no deban solamente preocuparse por lo privado, sino también por lo público, es decir, uno no debe preocuparse solamente por uno mismo, sino que también es necesario preocuparse por el bienestar de los demás, y así, llegar a acuerdos que satisfagan a todos.

domingo, 3 de enero de 2010

José Luis Velasco: El gran paisajista mexicano

Después de la Guerra de Independencia, la Academia sufrió graves problemas tanto administrativos como en su cuerpo docente, que no serían solventados sino hasta mediados de siglo. Es por esto que la primera parte del siglo XIX la constituyen obras de artista extranjeros que llegaron a México atraídos por su historia, naturaleza, arqueología, vida y costumbres y realizaron obras entre las que se encuentran pinturas, dibujos y publicaciones. Entre los pintores más importantes de esta época están los extranjeros Claudio Linati, Federico Waldeck, Daniel Thomas Egerton y Juan Mauricio Rugendas.

No fue sino hasta mediados del siglo XIX que se inició el arte propiamente mexicano de tendencia académica y romántica que prevalecería hasta el siglo XX. Los maestros europeos fundaron una escuela académica basada en el Clasicismo, estilo que gustaba mucho a la nación que empezaba su desarrollo. El maestro en pintura Pelegrín Clavé, tuvo como alumnos de esta escuela a Santiago Rebull y a Felipe Gutiérrez, entre otros.

Una de las formas de expresión pictórica más representativa e importante de este momento fue el paisaje, que encontró a su mejor intérprete en José Maria Velasco, quien le imprimió una esencia netamente mexicana.

En su obra, descubrió la vasta belleza del Valle de México que fue desarrollando cada vez más con mayor perfección. Sus paisajes son una verdadera meditación y se presentan como una visión poética en la que la profundidad y lontananza son casi inalcanzables, inabarcables. Aquí introduce con sutileza temas históricos que abarcan el pasado indígena, la historia colonial y el progreso moderno; síntesis con la que llega a convertirse en el artista representativo de la modernización mexicana, tomando como punto de referencia para su obra la confluencia de todos los factores que en ese momento constituían la cultura nacional.

También es considerado como uno de los primeros pintores modernos en México, por el espíritu progresista que lo caracterizó. Velasco, fue un paisajista por excelencia, en muchas ocasiones pintó el Valle de México, con esa atmósfera transparente que le era peculiar y su dimensión gigantesca que hacen a sus obras inconfundibles. En la época en que ingresó José María de Velasco a la Academia de San Carlos, el tema imperante de los pintores de México era la figura humana en sus distintas variantes: composiciones religiosas, mitológicas, históricas, etc. Haber dedicado la mayor parte de sus obras a la representación de la naturaleza, lo coloca como un innovador de la pintura y la ecología de su época.

Su sentido visual, su sensibilidad y sus conocimientos, le permitieron percibir más allá de lo que un ser normalmente dotado puede observar respecto a la forma, coloraciones y características del paisaje. Cuando Velasco inició formalmente sus estudios, sus trabajos fueron grandemente influidos por la técnica de Landesio, pero pronto, Velasco percibe el paisaje de México con sus ojos de mexicano apartándose poco a poco de las características académicas del arte que se hacía en la segundo mitad del siglo XIX, logra con personalidad propia y bien formada, crear obras maestras que le valieron su consagración tanto en América como en Europa.

Sus primeras obras están relacionas con arquitectura y paisajes con rocas, que le atrajeron sobremanera, algunos años después logra advertir la belleza del Valle de México con la presencia de los grandes volcanes de cumbres nevadas y en ellos enfoca gran parte de su labor creativa.

En 1875 terminó y exhibió "El Panorama del Valle de México", que causó sensación e hizo llorar de alegría a Landesio, quien afirmó "nada mejor se puede hacer después de esto".

El poeta José Martí escribió: "detengámonos y admiremos este naturalísimo paisaje...El valle de México es la belleza grandiosa; imponente como ella es el hermoso paisaje de Velasco".

Un año después el presidente Lerdo le otorgó una medalla de oro el 5 de febrero y visitó la exposición del Centenario de Filadelfia, en el cual su "Valle de México" fue presentado y recibió un premio; el artista, al firmar algunas obras, agregó la palabra: Mexicano, para que su Espíritu Sereno y Amoroso Representara un Sincero Orgullo a su Patria.